Lo que debes saber antes de ser aval
Lo que debes saber antes de ser aval
Por: Rodrigo
En nuestro país una práctica frecuente es fungir como aval de alguien, pues por diversas razones nos sentimos comprometidos a ayudar de esta manera. Sin embargo, esta acción que es con buena fe es una de las principales razones que afectan de forma negativa nuestro historial crediticio, ya sea en el Círculo de Crédito y/o en el Buró de Crédito https://www.burodecredito.com.mx/, pues no depende de nosotros el pagar en tiempo y forma la deuda adquirida, pero sí tenemos que responder por ella. Así que antes de embarcarte en hacer un gran favor a alguien, háztelo a ti primero y entérate de todo lo que debes saber antes de ser aval.
¿Qué es ser aval?
Cuando alguien está en apuros económicos y solicita un préstamo personal o un financiamiento, muchas veces un requisito para recibir el préstamo es tener un aval. Un aval es en realidad un deudor solidario, es decir, que la deuda pasa a ser también tuya y por consecuencia, si en dado caso el titular deja de pagar será tu responsabilidad como aval saldar tanto los pagos pendientes como los intereses acumulados.
Ya no suena tan sencillo este favor, ¿verdad?, para muchas personas decir no es casi imposible y más en este tipo de situaciones, pero debes ser consciente de que al prestarte ser aval estás aceptando una gran responsabilidad a largo plazo de la cual no es tan fácil de salir, ya que no depende de ti en realidad que la deuda se cubra como debe, pero sí que se finiquite.
¿Por qué se necesita un aval?
Cuando una persona solicita un crédito, las empresas crediticias analizan el riesgo que corren con ella, así como su capacidad de pago y es ahí donde entra la posibilidad de solicitar un aval, pues es derecho del prestamista solicitar una garantía para aprobar el crédito.
Ser aval se convierte en una responsabilidad legal que asegura que la deuda será saldada; eso quiere decir que sí quien solicitó el préstamo no paga, la institución otorgante del mismo tiene el derecho de exigir al aval que cubra la deuda, e incluso, puede ejecutar acciones legales contra él. Así que, como ves, es mucho más serio de lo que crees.
¿Cómo puedes dejar de ser aval?
No es algo ni fácil, ni común el dejar de ser aval, pues depende del acuerdo al que se llegue entre el titular del crédito y el otorgante para poder liberarte de esta responsabilidad legal; ya que por contrato se establecen las condiciones del préstamo, y la institución financiera es la única figura que puede autorizar que te deslindes de dicha función.
Pero si estás decidido a dejar de serlo, debes:
- Revisar las condiciones establecidas en el contrato para delimitar hasta donde llega tu responsabilidad.
- Si no hay una cláusula al respecto, presenta una petición de renuncia al prestamista, aunque existe el riesgo de que tu solicitud sea rechazada.
- También puedes solicitar una nulidad por abusiva de cláusula de aval, alegando que los avales no fueron debidamente informados acerca del contrato y de su responsabilidad financiera realmente.
- Otra opción es declararte insolvente ante la entidad financiera para poder cubrir la deuda.
Otra forma es:
- Que el aval registrado sea removido de sus obligaciones y sea sustituido por un aval nuevo. Aunque no es una situación fácil puede pasar, siempre y cuando estén de acuerdo la institución financiera, el titular del crédito y los avales, el anterior y el nuevo.
- Pero ojo, el nuevo aval debe cumplir con ciertos requisitos: buen historial crediticio, capacidad de pago, etc.
- Sí se llega a este acuerdo, se debe realizar una carta solicitud y firmar un contrato nuevo.
¿Pueden embargarte si no respondes como aval?
Desafortunadamente, sí, pues la institución financiera tiene el derecho de solicitar su dinero de regreso y hacer que el titular del préstamo o el aval respondan sobre contrato, pues la ley ampara el pago de la deuda, tanto, que puede proceder un embargo sobre el aval y sus propiedades en caso de que carezca de recursos o de la voluntad para enfrentar sus obligaciones.
Deuda saldada
Una vez liquidada la deuda, el aval puede tomar acciones legales contra el deudor, sin embargo, debe ser consciente de que puede ser un proceso largo que no le garantiza recuperar su dinero, pues fue de mutuo acuerdo el fungir como aval.
Si te piden ser aval, ¿Qué hacer?
- Lo mejor es negarte desde el principio si no tienes la seguridad del comportamiento financiero de quien solicita el préstamo. No importa si es parte de tu familia o alguien muy allegado, sí no puede solventar sus deudas lo mejor es no ser su aval, pues terminarás en serios problemas.
- Pero si aceptas, no pierdas de vista el comportamiento del deudor. Pregúntale en todo momento como va con sus pagos, ya con todos los intereses incluidos. Que no te preocupe parecer molesto, más grave es caer en un proceso judicial que te puede acarrear verdaderos problemas.
También
- Como aval, tienes derecho de solicitarle a tu avalado sus comprobantes de pago cada vez que abone a la deuda.
- Si notas un retraso en los pagos habla con tu avalado y aconséjalo para que llegue a un nuevo acuerdo con el prestamista, esto con la intención de que no seas tú como aval quien tenga que saldar la deuda.
- Y, por último, debes recordar que en caso de impago por parte del titular del crédito personal no solo le afecta a él su comportamiento ante el Círculo de Crédito o el Buró de Crédito, tu historial crediticio también se verá afectado con una mala calificación.
Ahora que ya sabes lo que es ser realmente el aval en un préstamo, te recomendamos pensarlo dos veces antes de aceptar pues no es algo sencillo, va más allá de esto, tanto que puedes perder parte de tu patrimonio.
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